Irán lanzó misiles contra bases estadounidenses en Qatar e Irak, en respuesta directa a los bombardeos de Washington sobre instalaciones nucleares iraníes. El ataque incluyó la Base Aérea de Al Udeid en Doha y la base Ain al-Assad en el oeste iraquí, según confirmó un funcionario de seguridad.
La televisión estatal iraní calificó el operativo como una “poderosa y exitosa respuesta”. El presidente Masoud Pezeshkian escribió: “No buscamos la guerra, pero responderemos toda agresión”. Qatar cerró su espacio aéreo ante la amenaza, mientras testigos reportaron explosiones sobre la capital.
Simultáneamente, Israel amplió su ofensiva contra Teherán, atacando instalaciones militares y la entrada de una prisión política. Misiles y drones iraníes respondieron sobre territorio israelí. La guerra ya se extiende por Medio Oriente, con riesgos crecientes para la estabilidad global y miles de civiles atrapados entre los bombardeos cruzados. Las potencias mundiales exigen contención, pero el conflicto sigue escalando.
