El presidente venezolano, Nicolás Maduro, aseguró este lunes ante miles de simpatizantes reunidos frente al palacio de Miraflores que “no nos podrán sacar jamás”, en respuesta directa a las crecientes presiones del gobierno de Donald Trump. El mandatario estadounidense ha advertido en días recientes que podría ordenar incursiones terrestres contra supuestos “grupos narcotraficantes”, los cuales ha vinculado reiteradamente al gobierno bolivariano.
Maduro afirmó que Venezuela atraviesa 22 semanas de “asedio” y que el país alcanzó una “capacidad defensiva integral” sin precedentes. Según el gobierno, más de 6.2 millones de milicianos se han alistado para defender el territorio ante un eventual ataque. La tensión aumentó tras un mensaje de Trump en el que declaró cerrado el espacio aéreo venezolano, aunque Caracas asegura que todas las operaciones nacionales se mantienen con normalidad.
En paralelo, la Asamblea Nacional pospuso para este martes la conformación de una comisión que investigará las muertes de pescadores venezolanos durante bombardeos estadounidenses en el Caribe. Las relaciones bilaterales se han deteriorado desde enero, pese a que empresas como Chevron mantienen inversiones millonarias y envíos de crudo hacia Estados Unidos.
